viernes, 23 de septiembre de 2016

Cómo cambia la vida tras la muerte de los padres

“Cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.”
-Gabriel García Márquez-


Después de la muerte de los padres, la vida cambia mucho. O quizás, muchísimo. Enfrentar la orfandad, incluso para personas adultas, es una experiencia abrumadora. En el fondo de todas las personas siempre sigue viviendo ese niño que siempre puede acudir a la madre o al padre para sentirse protegido. Pero cuando se van, esa opción desaparece para siempre.

Vas a dejar de verlos, no una semana, ni un mes, sino el resto de la vida. Los padres fueron las personas que nos trajeron al mundo y con quienes se compartiste lo más íntimo y frágil. Ya no estarán aquellos seres por los que, en gran medida, llegamos a ser lo que somos.

La muerte: de hablar de ella a vivirla, un gran abismo…

Nunca estamos del todo preparados para enfrentar la muerte, más aún si se trata de la de uno de nuestros padres. Es una gran adversidad que difícilmente se llega a superar totalmente. Normalmente lo máximo que se consigue es a asumirla y a convivir con ella. Para superarla, al menos en teoría, tendríamos que entenderla y la muerte, en sentido estricto, es del todo incomprensible. Es uno de los grandes misterios de la existencia.
Cómo cambia la vida tras la muerte de los padres
Obviamente, el modo en el que integremos las pérdidas va a tener mucho que ver con la manera en la que se hayan producido. Una muerte de las llamadas “por causas naturales” es dolorosa, pero lo es más un accidente o un asesinato. Si la muerte fue precedida por una larga enfermedad, la situación es muy distinta a cuando se produjo de manera súbita.

También incide la diferencia en tiempo entre la muerte del uno y el otro: si ha pasado poco tiempo, el duelo será más complejo. Si, en cambio, el lapso es más extenso, seguramente estaremos un poco mejor preparados para aceptarlo.

Realmente no sólo se va un cuerpo, sino todo un universo. Un mundo hecho de palabras, de caricias, de gestos. Inclusive, de reiterativos consejos que a veces hartaban un poco y de“manías” que nos hacían sonreír o frotarnos la cabeza porque les reconocemos en ellas. Ahora comienzan a extrañarse de un modo inverosímil.

La muerte no avisa. Puede presumirse, pero nunca anuncia exactamente cuándo va a llegar. Todo se sintetiza en un instante y ese instante es categórico y determinante: irreversible. Tantas experiencias vividas al lado de ellos, buenas y malas, se estremecen de repente y quedan sumidas en recuerdos. El ciclo se cumplió y es momento de decir adiós.

“Lo que está, sin estar”…

Pensamos, por lo general, que nunca va a llegar ese día, hasta que llega y se hace real. Nos quedamos en shock y solamente vemos una caja, con un cuerpo rígido y quieto, que no habla ni se mueve. Que está ahí, sin estar ahí…


hombre mirando el firmamentoPorque con la muerte comienzan a entenderse muchos aspectos de las vidas de las personas fallecidas. Aparece una comprensión más profunda. Quizás, el hecho de no tener presente a las personas queridas suscita en nosotros el entendimiento sobre el porqué de muchas actitudes hasta entonces incomprensibles, contradictorias o incluso repulsivas.

Por eso, la muerte puede traer consigo un sentimiento de culpa frente a quien murió. Es necesario luchar contra ese sentimiento, ya que no aporta nada, sino que te hunde más en la tristeza, sin poder remediarla. ¿Para qué culparse si uno cometió errores? Somos seres humanos y acompañando a esa despedida tiene que existir un perdón: del que se va hacia el que se queda o del que se queda hacia el que se marcha.

campo de girasoles representando la tristeza por la pérdida de los padres

Disfrútalos mientras puedas: no van a estar para siempre…

Cuando mueren los padres, con independencia de la edad, las personas suelen experimentar un sentimiento de abandono. Es una muerte diferente a las demás. A su vez, algunas personas se niegan a darle importancia como mecanismo de defensa, en forma de una negación encubierta. Pero esos duelos no resueltos retornan en forma de enfermedad, de fatiga, de irritabilidad o síntomas de depresión.

abuela y nieta
Los padres son el primer amor. No importa cuántos conflictos o diferencias se hayan tenido con ellos: son seres únicos e irreemplazables en el mundo emocional. Aunque seamos autónomos e independientes, aunque nuestra relación con ellos haya sido tortuosa. Cuando ya no están, se experimenta su falta como un “nunca más” de una figura de protección y de apoyo que, de uno u otro modo, siempre estuvo ahí.


De hecho, quienes no conocieron a sus padres, o se alejaron de ellos a temprana edad, suelen cargar toda su vida con esas ausencias como un lastre. Una ausencia que es presencia: queda en el corazón un lugar que siempre los reclama.

De cualquier modo, una de las grandes pérdidas en la vida es la de los padres. Puede ser difícil de superar si hubo injusticia o negligencia en el trato hacia ellos. Por eso, mientras estén vivos, es importante hacer conciencia de que los padres no van a estar ahí para siempre. De que son, genética y psicológicamente, la realidad que nos dio origen. Que son únicos y que la vida cambiará para siempre cuando se vayan.


miércoles, 21 de septiembre de 2016

7 reglas de oro para vivir en pareja

El  amor en pareja tiene un alto porcentaje de artesanía psicológica. Pero hay una base que no debemos olvidar: para estar bien con alguien, hace falta estar primero bien con uno mismo. Tener cierto equilibrio psicológico.

Un apunte: los mitos de la palabra amor distorsionan la realidad. En el imaginario colectivo ese término está lleno de promesas y se le exalta de tal manera, que se olvida que el amor es un trabajo, una tarea a la que hay que nutrir de muy diversas maneras.
Para estar bien con alguien, hace falta estar primero bien con uno mismo
Para estar bien con alguien, hace falta estar primero bien con uno mismo. Foto: Pixabay
Enamorarse es decirle a alguien "no entiendo la vida sin vos". Sos parte fundamental de mi proyecto. Enamorarse es tener hipotecada la cabeza y necesitar a esa persona. Es crear una mitología privada. Lo diría de otra manera más descriptiva: el enamoramiento consiste en abrir la intimidad a alguien, enseñarle nuestra vida y milagros.y al mismo tiempo, que el otro te abra sus puertas. Dos universos, dos historias se entrecruzan. Encontrarse a si mismo fuera de si mismo. El amor es la poesía de los sentidos, la inteligencia es la nitidez de la razón. Porque cuando el amor llega puede ser ciego, pero cuando se va es muy lúcido. En ese espacio se cuela mi artículo. Voy a exponer lo que para mÍ es la alquimia del amor.
Quiero ir pasando por cada uno de estas reglas que propongo:

1. El amor hay que trabajarlo a base de detalles pequeños positivos

Lo pequeño nunca es banal ni insignificante, sino al contrario, tiene un enorme valor, porque hace la vida amable, llevadera. En la psicología moderna se le llama a esto "intercambio de conductas gratificantes", que refuerzan ese amor. Cuidar esos pormenores hace que el amor no tenga fecha de caducidad. Y por el contrario, el descuido sistemático de las cosas menudas en el amor, lleva a un cierto abandono, que a la larga es su ruina. Y entra el enemigo mortal, que se lo lleva todo por delante: la rutina.
De aquí se desprenden tres hechos claves para mantenerse enamorado: admiración, respeto y complicidad. Lo pequeño se hace grande.

2. No sacar la lista de agravios del pasado

Este principio es importante. Poner todos los medios para no traer a primer plano el repertorio de reproches, ese inventario de anécdotas negativas que en momentos de tensión, asoma, pide paso y tiene un efecto destructivo, demoledor. Esa colección de recuerdos malos hay que tenerla encerrada en un cajón bajo llave. El que controla su lengua, se controla en un noventa por ciento. Porque el gobierno más importante, es el gobierno de uno mismo. Sabiendo que la felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria. Ser capaz de superar las heridas el pasado significa buena inteligencia emocional. El amor se perfecciona con el perdón. Perdonar y olvidar, es perdonar dos veces.

Ser capaz de superar las heridas el pasado significa buena inteligencia emocional. El amor se perfecciona con el perdón

3. Evitar discusiones innecesarias

En las parejas que funcionan bien, casi no se discute. Se han aprendido unas reglas, mediante las cuales se sabe cuándo uno entra por un vericueto peligroso, que consiste en enzarzarse en un debate que no conduce a ningún lugar positivo.

En esos desacuerdos se dicen cosas fuertes y muchas veces las discrepancias no son importantes, pero se produce un enganche en donde la obstinación aparece y se produce una competición dialéctica, en donde aparecen cosas de ahora y otras de atrás e incluso heridas ya cerradas. Rara vez de una fuerte discusión sale la verdad, pues suele servir más de desahogo y catarsis: quejas, acusaciones, agresiones verbales y por esa rampa deslizante se termina en un avispero de críticas recíprocas en el que la razón deja paso a la pasión y a la larga, no se olvidan esas palabras duras. Dejan una huella dolorosa y un sabor a derrota.

4. Esforzarse por ir consiguiendo habilidades en la comunicación interpersonal

Aprender a dialogar con respeto y eficacia. Este es un terreno que hay que cultivar con esmero. Me abro paso entre masas de pensamientos, intentando espigar lo esencial de este apartado: cuidar el lenguaje verbal (la magia de las palabras y sus efectos), el lenguaje no verbal (gestos, ademanes, silencios, etc.) y el lenguaje subliminal (que se camufla entre los dos anteriores).

Aprender a darle a las cosas que pasan la importancia que realmente tienen (de la propia pareja, de los hijos y de sus circunstancias). Se trata de una especie de justeza de juicio, que lleva a valorar los hechos en una cierta justa medida. Y por supuesto, a aprender a remontar el típico día o momento malo.pasarlo cuanto antes por alto y no registrarlo. Y no hablar nunca de separación; nunca es nunca (ni como amenaza ni como desahogo).

También, saber tener el don de la oportunidad, para plantear un problema o algo complicado, buscando el momento más adecuado. El amor es arte y oficio, corazón y cabeza, saber combinar de forma armónica los instrumentos de la razón y las herramientas de la afectividad, a la vez. No conozco nada más complejo que la convivencia en pareja, no hay nada (en mi opinión) que tenga tantas vertientes, matices y laderas, en donde uno puede resbalar y tener problemas o roces o enfrentamientos. Por eso hay que estar bien preparado. Una buena formación hace que el edificio matrimonial no se tambalee.

5. Haber sabido alcanzar una sexualidad positiva

La sexualidad es el lenguaje del amor comprometido. Y es un idioma íntimo que requiere encontrar sus claves, para que ambos sepan disfrutar de esa gramática misteriosa y concreta. Es la parte física del amor.

Cantidad y calidad o lo que es lo mismo, frecuencia e intensidad. La sexualidad es un termómetro que mide muchos ingredientes de la vida conyugal: hay comunicación, hay un proyecto de vida en común, capacidad para superar las dificultades de la vida ordinaria, la alegría de sacar adelante a la familia.y un crecimiento equilibrado de los dos con el paso de los años. Todo eso y más se refleja, de alguna manera aquí. Las relaciones íntimas desempeñan un papel muy importante y el hecho de que funcionen bien es fruto de aprendizajes sucesivos, de acuerdos y acercamientos. Es la entrega total. Se trata de integrar la sexualidad a ese programa en común. Es una gran sinfonía con cuatro grandes partituras: física, psicológica, cultural y espiritual. Todo junto sumado y a la vez. La ternura es el ungüento del amor.

6. Saber que el amor maduro consiste en un tríptico esencial hecho de voluntad, inteligencia y sentimientos

Un punto que es fundamento de todo el edificio. Me explico. Uno de los grandes errores de la psicología del siglo XX ha sido pensar que el amor es sobre todo un sentimiento y éste va y viene y es difícil apresarlo, fijarlo, centrarlo. ¡Qué equivocación tan seria! El amor verdadero es un acto de la voluntad, que significa la determinación de trabajar el amor elegido, poniendo todos los medios a nuestro alcance. En los amores inmaduros, la voluntad brilla por su ausencia y todo está al pairo de los vientos exteriores.

Además, el amor es un acto de la inteligencia, lo que quiere decir en lenguaje coloquial, saber llevar a esa persona, utilizando la cabeza y la experiencia, pero sin que pierda esa relación frescura y lozanía. Fijarse, tomar nota, aprender de circunstancias complicadas a evitar caminos inadecuados o meterse en complicaciones absurdas.
El amor verdadero es un acto de la voluntad, que significa la determinación de trabajar el amor elegido.
La tercera nota: el amor es de entrada un sentimiento fuerte, de atracción física y psicológica. Los sentimientos son perfectibles y defectibles. Lo que quiere decir que si uno se afana en mantenerlos y pone esfuerzos repetidos en positivo, se mejoran. Y por el contrario, si se les descuida y abandonan, va a peor y aparece antes o después el desamor.

Trilogía fuerte, consistente, sólida, cada uno con su propio ámbito, pero se adentra en el espacio del otro: voluntad, inteligencia y sentimiento. La obra bien hecha permanecerá: hacer de nuestro amor una obra lograda.

7. Para que una pareja marche bien es necesario compartir una espiritualidad vivida

Se mezclan aquí lo natural y lo sobrenatural, lo físico y lo metafísico, lo horizontal y lo vertical. En una palabra: lo humano y lo divino. Se trata de una filosofía común, un sentido de la vida fuerte, que a la larga va a ser cemento de unión de esa pareja ante los avatares de la vida. Cada uno debe encontrar aquí las mejores respuestas. La mujer hace más humano al hombre y también lo hace más espiritual. Esto tiene muchas ramificaciones. Dice un poeta español del siglo de oro: "volé tan alto, tan alto, que le di a la caza alcance". La cultura y la espiritualidad son la estética de la existencia.

En este artículo no regalo los oídos a nadie. El mejor amor es exigente y lo pide todo. Estos 7 puntos son una pedagogía del amor hecha con materiales resistentes, firmes, compactos. No hay amor sin cultura.

El Dr. Enrique Rojas es catedrático de Psiquiatría. CDO. Nº 24.864
http://www.lanacion.com.ar/1902045-7-reglas-de-oro-para-vivir-en-pareja#top

Life little instruction book

Jackson Brown es un padre preocupado por la felicidad de su hijo y por ello le escribió estos “consejos” cuando este se fue a estudiar a la Universidad, lejos de su casa.
Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros. Los mensajes tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos, Life's Little Instruction Book, una publicación que rápidamente se convirtió en un best seller traducido a varios idiomas. He aquí los consejos.

Hijo:
• Cásate con la persona correcta. De ésta decisión dependerá el 90% de tu felicidad o tu miseria.
• Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
• Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.
• Ten un buen equipo de música.
• Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.
• Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
• Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
• Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.
• Maneja coches que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.
• Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.
• No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.
• Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).
• Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.
• Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
• Haz lo que creas que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
• Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
• Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas.
• Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
• Recuerda el viejo proverbio: sin deudas, no hay peligros ni problemas.
• No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.
• Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir.
• Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
• Confía en la gente, pero cierra tu coche con llave.
• Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también 'el gran riesgo'.
• Nunca confundas riqueza con éxito.
• No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
• No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.
• Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.
• Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.
• Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.
• No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.
• No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
• Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.
• No confundas confort con felicidad.
• Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.
• Escucha el doble de lo que hablas (por eso tenemos dos oídos y una sola boca).
• Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.
• Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.
• Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.
• Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
• Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.
• La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Citas que inspiran

Sobre el aprendizaje y la experiencia:
  • "Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí.". Confucio.
  • "Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo." Benjamin Franklin.
  • "Quien volviendo a hacer el camino viejo aprende el nuevo, puede considerarse un maestro". Confucio 

Sobre la sabiduría
  • "Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio"  Proverbio hindú
  • "La primera virtud es frenar la lengua, y es casi un dios quien teniendo razón sabe callarse". Catón de Útica 
  • "Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir". Johann Kaspar Lavater 

Sobre el dinero y la riqueza:
  • "El camino hacía la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro".  Benjamín Franklin
  • " No gastes tu dinero antes de ganarlo ". Thomas Jefferson  
  • "¿Quieres ser rico? Pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia".  Epicuro de Samos.
  •  "Maneja coches que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa".  

Sobre la frustración y el desánimo:
  • " Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad "  Confucio
  • "Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso."   Charles Chaplin.

Sobre la humanidad y el comportamiento con los demás
  • Sé exigente contigo mismo e indulgente con los demás, alejarás los resentimientos”. Confucio. Libro XV-14.
  •  "Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos". 
  • "Recuerda el nombre y los cumpleaños de la gente que te importa ".
  • "Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir ".
Sobre la educación de los hijos 
  • "No des a nadie lo que te pida, sino lo que entiendas que necesita; y soporta luego la ingratitud".    Miguel de Unamuno.
  • "Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios". 
Sobre la felicidad y el equilibrio en la vida
  • "Cásate con la persona correcta. De ésta decisión dependerá el 90% de tu felicidad o tu miseria".

Miscelaneos